viernes, 10 de abril de 2015

PECIME y su ridícula lista de nominados.

Hoy sí ya no entiendo nada. Y es que, en medio de una lucha que lleva años por convertir a nuestro cine en una industria autosustentable, quienes deberían estar constantemente empujando porque sucedan las cosas de manera correcta, se avientan unas acciones que bien pueden caer en el anecdotario de lo estúpido más que si estuviéramos hablando de candidatos en plena campaña... y miren que los de SLP se han aventado unas que para qué las recordamos... pero déjenme les cuento por qué mi molestia.


Se dieron a conocer las nominaciones de los premios PECIME y las inscritas para competir por los Arieles, estas últimas la próxima semana tendremos ya detalle de quiénes resultaron nominados. Pero hablemos de los primeros que les comento. PECIME significa Periodistas Cinematográficos Mexicanos y organizan la entrega de las Diosas de Plata, el que quizá sea considerado como el segundo premio de la industria más importante (no creíble... importante) de nuestro país. Es bueno tener a la crítica cinematográfica premiando lo mejor de nuestro séptimo arte año con año, se dirá usted con toda seguridad y con toda calma, ¿cierto? Pues la realidad es que cada vez más, este premio parece hecho entre una camarilla de compadres que nomás no entiende lo que es el cine o, peor aún, y aquí es donde creo que está el meollo del asunto, ya invitan a cualquiera a ser parte de dicho club, porque cuando uno revisa la lista de nominados, nomás no le encuentra lógica.


Entiendo que Guten Tag, Ramón arrase con nominaciones no sólo aquí, sino en cualquier festival donde se presente, pues la cinta es una de esas joyas que aparecen en nuestras carteleras y de las que debería haber año con año más. Puedo, incluso, entender la presencia de Obediencia Perfecta, aunque no comparto que sea una cinta buena, sino más bien una cinta que se colgó de una historia que tenía garantizado el morbo y que decidió quedarse en la cobardía del anonimato y los nombres ficticios para no entrarle de lleno a la responsabilidad que el cine tiene de ser, también, un espejo de nuestro entorno y realidad. Pero, por el amor de todo lo que crean sagrado, ¿quién me explica por qué La Hija de Moctezuma está presente con cuatro nominaciones? ¿Quién me deshoja la margarita para entender una nominación de Actor Revelación a Andrés Bustamante por El Crimen del Cácaro Gumaro? ¿Quién me convence de que ¿Qué le dijiste a Dios? tiene más validez que, por ejemplo, Las Oscuras Primaveras, ignoradas completamente en las nominaciones?


Uno pensaría que es una ceremonia de burla cuando entre los nominados aparecen cantando Eduardo Manzano “El Polivoz” y María Elena Velasco “La India María” junto a Aleks Syntek o León Larregui. Y sí. Todo parece indicar que es una broma de mal gusto. Pero lo triste es que estos tipos se toman en serio una ceremonia que ha llegado al límite de la prostitución de las letras cinematográficas y de la palabra “periodismo”, entregando premios plagados de ignorancia en su origen y de franca estupidez en su resultado. Pero, eso sí, se llenan la boca con los nombres de Gabriel Figueroa, María Félix, Silvia Derbez, Emilio Fernández y Manuel Esperón para nombrar sus categorías. Hemos llegado al límite de la falta de profesionalismo en los mal llamados “periodistas” cinematográficos de México. Hemos llegado al absurdo. Hemos llenado las páginas del anecdotario de la estupidez. Y a ver si en los Arieles no seguimos la fórmula.


Recomendación de la semana: ¿En verdad? Quedarse en casa... No hay buenas películas esta semana de estreno. Busque Home si no pudieron verla la semana pasada. Una extraordinaria cinta de animación. O quédese en casa y espere el estreno de las series este domingo.



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