viernes, 13 de febrero de 2015

(VIDEO) ¿Quién aprueba estos proyectos?

Intento, en verdad, no hacer corajes cuando se trata de cine mexicano. De hecho, entro casi siempre con una ingenua esperanza de que todo está mejorando y que la industria de nuestro séptimo arte va en camino de convertirse en algo boyante. Ojo, no estoy hablando de todo nuestro cine, en especial no del que nos representa en festivales a nivel mundial, porque ese no es parte como tal de la industria, sino de la propuesta sociocultural a través de la pantalla, pero no genera números ni público para considerarlo -en mi perspectiva, al menos- como parte de la industria. Me refiero a ese cine comercial, de estreno en salas, cine de género que está hecho para el entretenimiento y la venta de boletos y que, de vez en vez -cada vez menos, eso sí- nos entrega una película digna pero que, mayormente, nos entrega pura basura. ¿Qué película me hizo enojar? Se llama "Malaventura" y, en verdad, levanta preguntas a las que no encuentro respuesta.


¿Cómo es posible que se aprueben estas producciones a realizarse con los estímulos de producción del IMCINE? ¿Quién es el que firma que proyectos como este vean la luz en las oficinas de Insurgentes? Y, peor aún, ¿en la cabeza de qué ejecutivo de distribuidora se llegó a la conclusión de que merecía una distribución importante cuando cintas como "Las Horas Muertas", "Cuatro Lunas" o "Las Oscuras Primaveras" tienen que mendigar salas como si los complejos le hicieran un favor al productor y no fuera completamente al revés? Estoy seguro que la aprobación de esta ópera prima que quiere ser una especie de "¿Qué pasó Ayer?" en versión tropicalizada y juvenil tiene que ver con la presencia de Miri Higareda y su más famosa hermana, pero aun así sigo sin entender un sentido de la misma. Y uno no quiere ser malpensado, pero también habría que preguntarse quién dentro del IMCINE está recibiendo el moche correspondiente de una cinta que, claramente, como "Morgana", "Fachon Models" y "Viaje de Generación", no debería de pasar el corte de "película con posibilidades -comerciales de recuperación" que establece el organismo para la entrega de sus fondos. Sin contar con el asunto de que sea una historia medianamente bien escrita.


Y no quiero que la censuren, porque hasta el mal cine sirve para algo, pero sí debería existir una transparencia en cómo se realizan estas decisiones cinematográficas que terminan por poner estas joyas de la bazofia en nuestras pantallas. Recuperar, al menos, el costo de lo entregado en taquilla, contar con un supervisor de producción que sepa de lo que se trata el cine en sí mismo, tener un verdadero tratamiento de guión... Se me ocurren varias ideas que servirían, pero creo que la más inmediata y, tristemente, la menos realizable, es limpiar un Instituto Mexicano de Cinematografía que se sigue rigiendo por el compadre, el amigo y el tío de quienes llevan un proyecto al que le otorgan una fuerte cantidad de dinero que, para empezar, ni siquiera se ve reflejada en pantalla. 


RECOMENDACION DE LA SEMANA: Selma. Una cinta sobre un momento clave en la lucha por la igualdad que encabezó Martin Luther King en Estados Unidos. La Academia la pasó por alto. Se merecía más nominaciones. 





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