viernes, 15 de agosto de 2014

Nuestro cine: nuevos retos

Aquí estamos de vuelta. Después de una temporada alejado de estas páginas virtuales, regreso con el compromiso de que no falten los artículos y con una disculpa por la tardanza del regreso. Pero, además, regreso con el placer del crecimiento del cine mexicano en las últimas semanas, de la presencia, cada vez más fuerte, de películas nacionales que están apoderándose de las pantallas de nuestro país con historias de todo tipo, de todo género y que nos hacen levantar la mano para la generación de una industria importante. Cada semana, en el radio, me toca platicar con ustedes de algún estreno nacional, de una filmación en proceso o de algún premio que el cine mexicano está consiguiendo internacionalmente.


Apenas hace un par de días se liberó la noticia de que la película La Jaula de Oro se ha convertido en la cinta nacional con más premios alrededor del mundo con casi 50 de ellos. Y no es para menos pues la película es una de las más grandes joyas de nuestra cinematografía desde cualquier punto y perspectiva desde la que se vea. Y, con todo esto, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Por qué en la cartelera le fue tan mal y duró tan poco? ¿Cómo hacerle para convencer a un público ávido de cine –como lo ha demostrado la taquilla constante- de que vea más cine mexicano de fondo y con fondo? ¿Es acaso una falta de confianza natural de nuestros propios productos? ¿Es, por decirlo claramente, un franco malinchismo? ¿Será que nuestro público es el más grande lastre de la industria cinematográfica nacional? ¿Es acaso una batalla perdida que tiene causas más profundas que los títulos de las marquesinas?


Son preguntas sólidas y llenas de una absoluta ignorancia para contestarla, aunque, también, llenas de sospecha de que sean ciertas. Hoy se estrena una nueva prueba de fuego para el cine mexicano pues, a pesar del éxito probado de la cinta de terror KM 31, no podemos evitar recordar que también hablamos de una cinta de hace muchísimos años y que no ha habido un seguimiento a la creación de este género tan querido por el público nacional. Se estrena Más Negro que la Noche, un remake de uno de los grandes clásicos del cine nacional dirigido en 1975 por Carlos Enrique Taboada y protagonizado por Helena Rojo, Susana Dosamantes, Claudia Islas y una muy joven Lucía Méndez. Hoy, de la mano de José María Torre como su productor y Henry Bedwell en la silla del director tienen un doble reto enfrente: hacerle honor a la película original, una de las grandes del género en nuestro cine y presentarse como la primera película nacional filmada enteramente en 3D.


¿Por qué es importante esto último? Porque habla del riesgo, de la aventura y de la falta de miedo y prejuicios desde la silla del director y de los productores para seguir dándole a las marquesinas de nuestro país un cine bien hecho, con la artesanía que se merece nuestra industria y con el respeto para el público que representa realizar este tipo de cintas. Ahora le toca al público. Es hora de que nuestro público comience a responder, porque la cinta cumple cabalmente con la calidad. Es hora de que el público haga su parte. Y con 1,000 copias, no hay pretexto para no llenar las salas.




Twitter: @carlosdragonne

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